Consecuencias emocionales de los conflictos de pareja
Los problemas de pareja pueden favorecer la aparición o el aumento de ansiedad, depresión, estrés, ataques de pánico e insomnio. Con el tiempo también pueden contribuir a la baja autoestima, la tristeza persistente y los problemas de motivación, afectando la estabilidad emocional y la capacidad para afrontar las situaciones cotidianas.
